En buscar ayuda para su calvario, mellizas de 15 años acudieron a un parapsicólogo. Era su última alternativa. Su madre sabía lo que vivían, pero no las ayudó.
Dispuestas a terminar su tormento, decidieron sacar un turno con el parapsicólogo. Se dirigieron, cerca de las cinco de la tarde del lunes, hasta el consultorio ubicado en Juan B. Alberdi y Chaco, de Las Termas. Las menores, que residen en el barrio La Palúdica, estaban atónitas frente al “brujo” de 49 años. Le contaron algunos detalles de su visita, hasta que una de las hermanas rompió en llanto. Trataban de conseguir ayuda espiritual para poder continuar con sus vidas y decidieron contarle a un extraño lo que estaban viviendo.
Tenían once años cuando el calvario se inició. El hombre —un sujeto que sufre hipoacusia— tenía que cuidarlas mientras su madre estaba trabajando. Las amedrentaba con armas blancas para luego abusarlas sexualmente.
Las se vejaciones iniciaron con manoseos. El agresor introducía sus manos entre las prendas de vestir de las víctimas y tocaba sus partes íntimas, hasta que se concretó el ataque sexual con acceso carnal.
Las hermanas sabían el horror que les tocaba vivir a cada una. No se contaban los detalles de lo que les pasaba. Sabían que eran víctimas de violaciones en manos de su padre.
No lo denunció “por lástima”
La madre de las mellizas reveló que nunca denunció a su concubino, ya que es una “persona enferma”.
Reconoció que las adolescentes le advirtieron a su madre lo que estaba pasando en su casa, en la localidad de Los Ardiles, departamento Banda. “Me dijeron que las manoseó en reiteradas oportunidades, pero nunca di intervención a la Policía, por el problema de salud que tiene. Sufre hipoacusia, le tenía lástima”, habría revelado el ama de casa.
Víctima de agresiones
Desbordada por el llanto, la mujer reconoció ante sus hijas y la Policía que durante muchos años fue víctima de violencia de género. Los ataques brutales a los que era sometida por su pareja sordomuda, la llevaron a intentar poner fin a su vida.
“Me amenazaba de muerte para que no lo denunciara, hasta me agredía si sabía que salía sin mis hijas”, indicó el ama de casa.