El grave hecho sucedió el miércoles 19 de septiembre, pero a pesar del tiempo transcurrido aún no hay ningún aprehendido. Un joven de 21 años fue atacado con una honda. Uno de los proyectiles impactó en el ojo derecho, provocándole graves lesiones. Fue sometido a una intervención quirúrgica y los médicos no tuvieron otra alternativa que extirparle el globo ocular. También sufrió fractura de órbita craneal.
La víctima reside en una vivienda del barrio Borges, primera ampliación, y los agresores a solo dos cuadras. El herido regresaba aquel día a su domicilio. Antes de llegar, fue atacado por dos hermanos Javier y “Pelado” Acuña. El joven pudo llegar a su casa, donde buscó auxilio. La madre logró ver a los agresores cuando huían. Realizaron la denuncia en la Comisaría Comunitaria Nº 9, que recayó en el fiscal Sebastián Robles.
Se sospecha que la agresión podría ser producto de las rispideces comunes que se producen en un partido de fútbol del barrio.
Pero el calvario para la víctima y su familia no terminó allí. El domingo pasado, por la noche, se trasladaron hasta el barrio General Paz, donde compartieron un acontecimiento familiar. Una turba de alrededor 20 personas, que estarían lideradas por los hermanos Acuña —a los dos agresores se sumó un tercero—, volvieron a atacar al joven y su familia. La madre de la víctima volvió a realizar una denuncia.
Las amenazas son constantes y la familia necesita una respuesta rápida para evitar un mal mayor al ya ocasionado.