Una alumna de 13 años del barrio Cooperativa de Beltrán, departamento Robles, se dirigía caminando hacia el colegio secundario. Faltaban pocos minutos para la una de la tarde del miércoles y la estudiante se encontraba a cuatro cuadras del local escolar. En esa circunstancia, un sujeto de unos 30 años comenzó a caminar a su lado. La saludó y le preguntó si se dirigía hacia el establecimiento. La menor uniformada le contestó afirmativamente. El desconocido —alto, delgado, de tez blanca y cabello castaño— le dijo que podía acercarla hasta el local escolar, donde debía realizar una entrega de artículos que vendía. En ese momento, se aproximó una combi que era conducida por otro sujeto y que tenía la puerta lateral semiabierta. “No, gracias”, le respondió la alumna. Casi inmediatamente, el desconocido la agarró de los brazos y trató de arrastrarla hasta la combi. La víctima se resistió y se produjo un forcejeo. En ese instante, pasó por el frente una compañera de la menor en una motocicleta, a quien le gritó su nombre. Esto provocó que el sujeto la soltara y la víctima emprendiera la fuga a la carrera hacia el colegio.
La madre de la estudiante —de 29 años— afirmó a Nuevo Diario que su hija le contó a una profesora lo sucedido. “La docente solo le respondió que tuviera más cuidado y no llamó a la Policía”, dijo. La menor regresó a las 18.30 a su casa, acompañada de compañeras, y contó lo sucedido a su madre, con quien luego se trasladó hasta la Comisaría 46ª.
La madre reveló que le comentaron que hay otros casos protagonizados por estos sujetos.