“Vení un momento, tenemos que hablar antes que deje a tu hija”, fue la promesa que le realizó una mujer de 28 años a un agente de Policía. Lo tuvo delante de ella y lo atacó a rasguños. Después, le arrojó ladrillos.
La relación que unió durante varios años a un policía de 30 años, que reside en el barrio Ampliación El Vinalar y una joven, del barrio Siglo XX, terminó. Fruto del amor que se profesaron durante el tiempo que estuvieron juntos, nació una niña que en la actualidad tiene 2 años.
La expareja llegó a un acuerdo. El policía se haría cargo del cuidado y educación de la criatura, por lo que su madre la buscaría en horas de la tarde para estar un momento con la niña. El acuerdo los primeros meses se ejecutó sin inconvenientes, hasta la noche del viernes.
Faltaban unos minutos para que el reloj marcara las ocho de la noche, cuando la mujer se presentó en el inmueble. Estaba en la vereda y le pidió hablar al policía, que presta servicio en la Comisaría Comunitaria Nº 15 de La Banda. El agente aceptó y se acercó a la denunciada.
Fue en ese momento que fue atacado físicamente. La agresora comenzó a rasguñarlo en el rostro y el cuello, mientras lo amenazaba de muerte. Posteriormente, tomó un ladrillo y lo arrojó contra la víctima.
La agresora se dio a la fuga, mientras que el efectivo radicó la denuncia penal en sede de la Comisaría Comunitaria Nº 45.
La víctima fue examinada por el médico de Sanidad Policial, quien determinó que presentaba lesiones curables en diez días, salvo complicaciones médicas.
La fiscal de turno, Dra. Norma Matach, ordenó una serie de medidas judiciales a seguir en los próximos días.