La vida de José González depende de un milagro. Estaba en su casa descansando, cuando se desató un voraz incendio. El fuego arrasó con todo lo que encontró a su paso. Sufrió graves quemaduras en el cuerpo, por lo que fue internado en la Unidad de Terapia Intensiva del CIS La Banda.
Faltaban unos minutos para que el reloj marcara las 7.15 de ayer, cuando la víctima llegó a su casa. El joven de 24 años estaba alcoholizado y se acostó a dormir, cuando comenzó a producirse el foco ígneo.
Inesperadamente, las grandes columnas de humo le cortaron la respiración. La casa estaba tomada por el fuego, al igual que la ropa que vestía. Rompió la ventana y logró salir. Fue auxiliado por sus familiares y los vecinos, quienes lograron desnudarlo de inmediato.
Le arrojaron agua encima, mientras otros vecinos trataban de sofocar las llamas de la vivienda. Los Bomberos Voluntarios de La Banda acudieron al sitio, por lo que lograron controlar el incendio.
Internado grave
José presentaba quemaduras en los brazos y el rostro. Habría sufrido un principio de asfixia y las vías respiratorias quedaron dañadas por el intenso calor y la inhalación de monóxido de carbono. Fue internado en grave es-tado en la Unidad de Terapia Intensiva del CIS La Banda.
El joven recibirá la atención médica correspondiente, mientras los efectivos de la Comisaría 15ª tratan de determinar las causas del foco ígneo.
Las pérdidas en el inmuebles son totales y quedó dehabitado por peligro de derrumbe, de acuerdo con las pericias de los bomberos.
“Pensé que mi hijo moría quemado”
“Gracias a los vecinos mi hijo está vivo. Tengo vecinos que son muy buenos y me ayudaron. Pensé que mi hijo se moría quemado”, sostuvo Juan Aranda, el padre de José González.
Juan reveló que el joven llegó a la casa y se dirigió a dormir. El albañil reside solo en una vivienda que está en la propiedad de sus padres: “Él (por José) vive solito aquí. Hoy estamos rogando que se salve y esté bien. Se le quemó todo lo que tenía, pero él se salvó”.