“Se escuchó como una explosión, salimos y el techo se vino abajo”, dijo uno de los integrantes de una familia del barrio Almirante Brown que se salvó de morir aplastada por el derrumbe de parte de la vivienda.
Faltaban unos minutos para que el reloj marcara las 6.30 de ayer cuando Brisa Estafanía Castillo, de 18 años, y su familia escucharon un ruido extraño que provenía desde una de las habitaciones de la casa ubicada en la Calle 4 Nº 23 del mencionado barrio. Se levantaron a ver qué pasaba, salieron y se derrumbó el techo.
De inmediato, salieron a pedir ayuda. “La casa se está viniendo abajo”, indicaron las víctimas. La Policía y los Bomberos de la Policía asistió a la familia.