Una mujer de 40 años y domiciliada en el capitalino barrio Villa del Carmen, denunció a su concubino —remisero de profesión— por haberla agredido y lesionado, además de amenazarla para que no lo denuncie.
La damnificada sostuvo que la agresión derivó de una fuerte discusión a causa de una infidelidad que ella le descubrió, ya que otra mujer le envió fotografías hot al teléfono celular y expresiones subidas de tono. El reclamo de la mujer no se hizo esperar y ante la contundente evidencia, el sujeto reaccionó aplicándole golpes de puño en la cara y cabeza.