“No llores, miralo como a un hermanito, yo me haré cargo y lo criaré”, afirman testigos que una maestra jardinera le dijo a su hija de 12 años, que fue violada reiteradas veces y embarazada por su padrastro, quien ayer fue condenado a cumplir la pena de 9 años de prisión.
El condenado es un remisero de Nueva Esperanza (Pellegrini), quien negó haber abusado sexualmente a la niña, aunque un estudio de ADN fulminó tal negativa, ya que dio la certeza —en un 99,9%— que el sujeto era el progenitor de la beba que dio a luz la víctima.
Juicio abreviado y condena
Con tales contundentes evidencias, al incalificable sujeto no le quedó otra que requerir a la defensora oficial Elba Mendoza —quien lo asistió legalmente— que requiera un acuerdo con la fiscal Andrea Juárez, para someter el caso a juicio abreviado, con la calificativa de abuso sexual con acceso carnal reiterado y agravado, y la pena de 9 años de prisión.
Dicho acuerdo fue presentado ayer al juez de Control y Garantías Fernando Viaña, quien tras analizarlo y consultar al acusado —de apellido Castillo— si había prestado consentimiento, a lo que le respondió que sí— procedió a homologar lo convenido.
Sobre la denuncia
La denuncia en contra del acusado la impulsó la madre de una compañerita de la víctima, ya que la madre de esta no le creía e incluso le respondió a una funcionaria policial que solo “correría de la casa” al inculpado. La menor contó que el padrastro comenzó a manosearla cuando ella tenía 8 años, y que luego la violaba cada vez que su madre iba a trabajar, amenazándola para no cuente nada a nadie.