Un sujeto oriundo de El Caburé (departamento Copo), que en julio de 2015 asesinó ferozmente a la madre de sus 10 hijos, a la que apuñaló y degolló, decidió abstenerse de declarar sobre el hecho en el inicio del juicio sustanciado en su contra.
Se trata de Ramón Gustavo Silva, a quien se endilga el femicidio de María Ester Loto, a la que anteriormente había hecho víctima de violencia de género, por lo cual un juez le había dictado una medida de prohibición de acercamiento a la víctima.
El día del hecho, Silva -que solo vivía con su hijo de 12 años- hizo llamar a la mujer con el menor, para que "conversaran" sobre la situación de la pareja. María Ester accedió y fue, sin saber que sería su última decisión.
Tras una discusión, el individuo aplicó golpes de puño a la mujer, y cuanto ésta estaba en el suelo Silva se le sentó encima -en el abdomen- y le aplicó varias puñaladas y finalmente la degolló, causándole la muerte.
Todo eso fue presenciado por el hijo de ambos, el cual totalmente angustiado le pedía a su padre "no le hagas así a mi mami", pero el feroz femicida no lo escuchó y dejó huérfano de madre al testigo presencial y a sus otros nueve hermanitos.
Lo ocurrido en la audiencia
Tras darse lectura a la requisitoria fiscal de elevación del caso a juicio, el Tribunal integrado por los Dres. Graciela Viaña de Avendaño, Juan Carlos Storniolo y María Eugenia Carabajal, consultó al femicida si declararía en el juicio, a lo cual el sujeto respondió que se abstendría.