En el transcurso de un juicio abreviado, el conductor que, en estado de ebriedad, chocó con su auto a la madre de un bombero y le causó la muerte, fue condenado a la pena de tres años de prisión en suspenso y 5 años de inhabilitación para conducir todo tipo de vehículos.
Se trata de Alfredo Antonio Iñíguez, quien admitió ser responsable del delito de homicidio culposo agravado, en perjuicio de Angélica del Valle Luna.
El acuerdo al que habían arribado la fiscal Ivana Alomo y el abogado Sergio Brandán —defensor de Iñíguez— fue homologado por el juez de Control y Garantías Fernando Viaña.