La División Prevención y Protección Contra el Alcoholismo logró resguardar la vida y la integridad física de 22 menores de edad, que abordaron dos colectivos con bebidas alcohólicas en sus manos y se dirigían a un reconocido boliche de la ciudad de Beltrán.
Los efectivos tenían información certera acerca de la modalidad adoptada por el propietario del boliche, de alquilar colectivos para trasladar personas hacia el mismo, sin importar sus edades.
Cerca de la 1 de este sábado, los uniformados de la División Prevención y Protección contra el Alcoholismo se dirigieron hasta calle Besares de la ciudad de La Banda, donde divisaron estacionados dos colectivos con la inscripción “Servicios Especiales”, con dos conductores mayores de edad a su mando. Alrededor del mismo, gran cantidad de menores de edad dispuestos a ascender.
Inmediatamente la Policía tomó cartas en el asunto, y los choferes adujeron que el propietario de un reconocido boliche de la ciudad de Beltrán los habían contratado para trasladar personas, sin importar sus edades.
Se procedió a la identificación de los jóvenes, de los cuales 22 eran menores de edad. En consecuencia se dio intervención a la Dirección General de Seguridad Vial, que labró la correspondiente acta de infracción por exceso de pasajeros.
Mientras, los adolescentes fueron trasladados a la Comisaría 12ª, donde fueron examinados y entregados a sus padres.
La jueza de Faltas de la ciudad de La Banda, doctora Claudia Acuña, dispuso el inmediato secuestro de los colectivos y la correspondiente acta de inspección ocular para registrar presencia de alcohol en el interior de los rodados.
Tras la medida se estableció que había botellas de vino y cerveza a medio consumir.
