El encargado de la estancia San Clemente, de 380 hectáreas y perteneciente al Obispado de Añatuya, departamento Taboada, realizó un recorrido por la zona de los corrales y advirtió que el campo había sido “visitado” por cuatreros. La presencia de un toro faenado entre los pastizales fue el signo evidente del paso de los delincuentes.
El empleado, identificado como Roberto Brito, estableció que los cuatreros mataron y faenaron el animal de raza Brangus, de 400 kilos, en el lugar y se llevaron los mejores cortes. En este sentido, determinó que seccionaron carne del lomo y de las piernas, mientras que dejaron el resto en el lugar.
El encargado del campo realizó la denuncia en la Comisaría 41ª para que se investigara el abigeato y se identificara a los autores del hecho.
En este sentido, el empleado de la estancia sostuvo que no es la primera vez que detectan la acción de los cuatreros.