La larga lista de víctimas que son “tragadas” por los remolinos y “pozos” del río Dulce se engrosa cada vez más. El martes último, dos pescadores desaparecieron de la superficie del milenario cauce con diferencia de pocas horas. Tal como lo informó Nuevo Diario, uno de ellos fue rescatado por sus compañeros de pesca, en Sumamao, departamento Silípica, alrededor de las 14.30, momentos después de que se ahogara; mientras que el restante no fue encontrado inmediatamente.
La segunda víctima habría caído a las aguas alrededor de las 17.30 del citado día. Luis Gerez, de 37 años y domiciliado en el barrio El Cruce de La Banda, se encontraba pescando sobre la costa de la margen izquierda del río, a la altura del paraje Tío Chacra, departamento Robles. Otros pescadores que se encontraban en las inmediaciones indicaron que el pescador habría caído accidentalmente al río, tras lo cual desapareció de la superficie. En este sentido, indicaron que padecía de epilepsia y podría ser la causa por la que se precipitó al cauce.
A partir de aquel momento se inició la búsqueda. Finalmente, ayer a las 13, el cuerpo fue hallado en inmediaciones de donde fue visto por última vez. Al lugar concurrió personal de la subcomisaría de Villa Robles, del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 8 y del GER, que finalmente rescató el cuerpo del infortunado hombre.
El cadáver fue trasladado a la morgue judicial para que se le realizara la pericia forense, a fin de establecer fehacientemente la causa de la muerte.