Un vecino de la ciudad de La Plata (Buenos Aires) fue víctima de un brutal engaño por parte de una compañía prestataria. Llenó un formulario web y, en 48 horas, tenía el dinero requerido pero al dar su CBU le siguieron debitando efectivo. Hay más casos comprobados, una causa está en la Justicia y otra es promovida por Defensa del Consumidor.
El damnificado fue identificado como Germán Tonello, quien solicitó —en 2016— un préstamo de 5 mil pesos porque necesitaba el efectivo en forma rápida, lo que destinaría a un tratamiento de diálisis, “al que debía someterse periódicamente ya que aguardaba por un transplante renal” se indicó.
La solicitud para acceder a ese préstamo la concretó en una empresa on line, la que ofrecía obtener entre 3.500 y 150.000 pesos en 48 horas a través de su sitio web, con mínimas condiciones.
Tras completar el correspondiente formulario, Tonello aportó su número de CBU para recibir los fondos que precisaba. Dentro de las 48 horas hábiles el dinero ya estaba acreditado en su cuenta. Quería devolverlo en pocas cuotas, y así lo hizo, desentendiéndose del tema. Sin embargo le siguieron descontando diferentes sumas y terminó pagando más de 30 mil pesos por un préstamo de apenas 5 mil.