Un remisero de 35 años estaba casi culminando con su jornada laboral, faltaban pocos minutos para las seis de ayer, cuando Emilio Carrizo, domiciliado en el barrio San Martín, advirtió que un potencial pasajero le hacía señas en Independencia y Pueyrredón del barrio Belgrano. El trabajador detuvo a marcha del Fiat Palio y el joven ascendió al rodado. Inmediatamente, solicitó que lo llevara hacia el barrio 8 de Abril.
El viaje —según la víctima— se realizó sin ningún inconveniente.
Sin embargo, al llegar a la calle Segundo Araujo, el pasajero hizo ver sus reales intenciones. Extrajo de entre sus prendas de vestir un cuchillo con el que comenzó a amenazarlo de muerte. Le colocó en el cuello a la víctima y lo inmovilizó, bajo el temor de provocarle una herida en esa zona vital del cuerpo.
El remisero no ofreció resistencia. El asaltante se apoderó de 1.200 pesos de la recaudación y de la llave del automóvil para evitar que la víctima lo persiguiera. El delincuente descendió y se dio a la fuga a la carrera.
Carrizo consiguió una copia de la llave y se trasladó posteriormente hasta la sede de la Comisaría Comunitaria 6, donde realizó la denuncia por el supuesto delito de robo calificado.
No es la primera vez que un remisero es asaltado en las últimas semanas. Ya son varios los que fueron amedrentados con armas y despojados de dinero y bienes. Los delincuentes aprovechan el poco movimiento de vehículos y personas durante la madrugada —más aún en época de crisis— para simular ser pasajeros y quedarse con la recaudación, celulares y elementos de comunicación del trabajador.