Una joven de 22 años había sido contratada recientemente como “tarjetera” de un boliche de la zona sur de la ciudad Capital. La mujer tenía que “invitar” a otros jóvenes a asistir al local bailable y como pago recibía dinero o tragos. La vecina del barrio Francisco de Aguirre llegó ayer a la madrugada al boliche con un grupo numeroso de jóvenes. A las pocas horas, la joven ya había consumido varios tragos de distintas bebidas alcohólicas.
En esa circunstancia, comenzó una charla con uno de los encargados del boliche. Tras la conversación, el joven de 24 años, del barrio Juan Díaz de Solís, la invitó a pasar a un depósito del local, ubicado en el fondo, para charlar más cómodamente. Minutos después de las cuatro de la madrugada, la joven salió del depósito y le dijo a sus amigos que había sido violada por el encargado del boliche. Inmediatamente, se alertó al personal policial de servicio adicional. La presunta víctima fue trasladada al hospital Regional, ya que se encontraba alcoholizada. Mientras esperaban que la joven recuperara la lucidez, el acusado fue trasladado a la Comisaría Comunitaria 11ª, donde quedó alojado preventivamente. El joven aseguraba que todo había sido consentido y mantuvieron relaciones sexuales tres veces.
El hecho generó la intervención del personal de la Comisaría Quinta del Menor y la Mujer y del fiscal de la Unidad de Abusos Sexuales.
Horas después, la joven fue examinada por el médico forense, ocasión en la que se determinó que la presunta víctima presentaría trastornos de bipolaridad. Finalmente, se determinó que los jóvenes habían mantenido relaciones sexuales hasta que ella dijo que ya no quería estar más con él. En un momento, el empleado del boliche se habría opuesto, aunque igualmente la mujer salió del depósito.
Ante esta situación, las autoridades judiciales decidieron que el joven acusado continúe en libertad, revelaron fuentes ligadas con la causa.