Agobiada por la situación económica que atraviesa en su país, una boliviana decidió convertirse en “mula”. Ingirió más de 50 cápsulas que contenían cocaína y abordó un micro. El destino era una de las urbes más importantes de Argentina: Córdoba.
La mujer de 35 años que tendría dos hijos menores y que en su país natal no pudo conseguir trabajo, se puso en contacto con un “camello” local, quien le ofreció un “viaje” por mil dólares y viáticos para la comida. No dudó un minuto. Ascendió al micro que salía desde la terminal de Jujuy y tenía como destino Córdoba. El contingente circulaba por la Ruta Nacional 157. Los efectivos de Gendarmería Nacional llevaron a cabo el control en la ciudad de Frías, departamento Choya, donde detectaron a la boliviana, quien no se inmutó y presentó su cédula de identidad. Fue trasladada al hospital zonal de Frías, donde evacuó las cápsulas ingeridas que ascendían a un pesaje de aproximadamente un kilo de cocaína.