Una mujer de 49 años, residente en el barrio Villa Elisa, de la ciudad de Fernández —departamento Robles— tuvo la valentía de denunciar a su propia hija por constantes malos tratos y hostigamiento físico y psicológico hacia su nieta de dos años.
El caso de Tatiana Córdoba, la nena de dos años de Villa Balnearia (Río Hondo) que fue asesinada a golpes por su padre Luis Córdoba y su madre Beatriz Bulacio, conmocionó a la opinión pública y puso en alerta a todas las familias sobre los maltratos que sufren los niños.
La vecina de apellido Villalba, temiendo el peor final para su nieta, decidió pedir ayuda a la Policía. Se presentó en la Comisaría 35ª, donde denunció el calvario que está viviendo la niña desde hace unos meses.
De acuerdo con lo manifestado por la desesperada madre, su hija tiene 19 años y problemas de adicción a las drogas. “Por favor les pido que me ayuden, porque mi hija es drogadicta y no solo golpea a mi nieta que es bebé, sino la lleva a la madrugada a deambular con ella en la calle donde se reúne con gente que se droga…”, fue el desesperado pedido de la mujer a los uniformados.
Según indicó la denunciante, el último caso de violencia que sufrió la niña fue el lunes último en horas de la madrugada. La joven llegó a la vivienda de calle Matienzo, bajo los efectos de sustancias prohibidas y comenzó a amenazar de muerte a la menor. “La agarró de los pelos y la golpeaba contra la pared, la cama y una mesa. Tuve que intervenir, sino la mataba”, reveló la mujer que pedía ayuda desesperadamente.
Del caso tomó intervención la fiscal de turno de la circunscripción Banda y Robles, Dra. Cecilia Pacheco, quien ordenó que se realice un informe socioambiental, como así también un relevamiento vecinal en el barrio Villa Elisa y que la menor sea examinada por el médico de Sanidad Policial.
La menor fue examinada por el facultativo de turno, quien determinó que presenta lesiones curables en 10 días salvo complicaciones.
La Fiscalía ordenó una serie de medidas judiciales a seguir los próximos días.
Consumo de droga y robos
De acuerdo con lo denunciado por la abuela de la víctima, la joven de 19 años suele salir en horas de la madrugada a la calle con su hija en brazos, para reunirse con sus amigos para “pasar un momento de distracción”.
Suelen reunirse en las esquinas donde consumirían sustancias prohibidas y, posteriormente, la joven con su hija en brazos saldría a concretar asaltos y robos en la zona. La mujer indicó que teme por la integridad de la niña y que “temo que le puedan hacer algo en el estado que se encuentran ellos”. Ante la denuncia de la vecina, la fiscal Pacheco ordenó que se dé intervención del caso.