La niña que solo vivió dos años y cuatro meses en este mundo, nunca aparece sonriendo en las fotos que les sacaron sus familiares y su madrina. Ni siquiera una mueca de satisfacción. Su mirada siempre estaba triste, con lesiones en el rostro —que su madre decía que le provocaba su hermana mayor de cuatro años— y en su silencio quizá manifestaba el dolor que le provocaban los continuos maltratos que sufría en manos de sus padres, quienes finalmente la asesinaron a golpes el 6 de noviembre pasado, de acuerdo con la investigación policial y judicial.
El juez de Control y Garantías de Río Hondo y Jiménez, Dr. Silvio Sálice, convirtió ayer la simple aprehensión en detención por quince días de Beatriz Bulacio y el boxeador Fernando Luis Córdoba, ambos de 22 años, quienes están acusados del delito de homicidio calificado por el vínculo, en calidad de coautores. La detención se produjo por pedido de los fiscales Rafael Zanni e Ignacio Guzmán, quienes se opusieron a la excarcelación de los sospechosos por temor a una fuga o que entorpezcan la investigación.
Durante la audiencia se develó que, durante la producción de pruebas, se estableció que la pareja sentía “placer” con el sufrimiento y el llanto de la menor. La bañaban con agua muy caliente o la dejaban debajo del sol, argumentando que “era muy blanquita”.
En este sentido, los acusados serán sometidos a pericias psiquiátricas y se secuestrará todo elemento importante para la causa de la vivienda. Asimismo, se determinó que el boxeador tiene tres hijos más —de estos solo uno con su actual pareja—, por lo que el Ministerio Pupilar y la Subnaf tomarán cartas en el asunto porque consideran que no pueden estar con ningún miembro de la familia, pues todos sabían de los maltratos a los que la víctima fatal era sometida y nunca denunciaron.