El escenario del crimen es desconcertante. Familias refrescándose en las veredas de sus casas, niños jugando al fútbol en la calle y jóvenes regresando a sus hogares del trabajo o la escuela. A la vistas de todos, un colombiano de 27 años fue interceptado por dos sujetos, quienes lo atacaron a cuchilladas. La víctima murió desangrada.
Faltaban unos minutos para que el reloj marcara las diez de la noche del viernes, un día infernal en Las Termas de Río Hondo. Edison Adrián Uriber Toloza, conocido como “El Colombiano”, llegó hasta una casa de la calle Uruguay.
Se ganaba la vida vendiendo muebles casa por casa, los que cobraba semanalmente. Viajaba en su motocicleta y cargaba un bolso con sus pertenencias. Además, era prestamista por sumas de dinero que no superaban los $ 5 mil.
Había terminado de realizar las cobranzas cuando fue interceptado en la calle Uruguay, entre pasaje Isnardi y Francisco Solano, del barrio Herrera El Alto. Los vecinos escucharon una discusión. Luego, observaron el violento ataque que sufrió Edison.
El colombiano cayó malherido al piso. Los desconocidos, para desvirtuar una de las hipótesis del crimen, huyeron en la motocicleta, Yamaha YBR 125cc., dominio A07-4NHB, en que se movilizaba Edison. Después no le robaron nada más. Edison tenía un bolso con más de 16 mil pesos, celulares de alta gama y pendrives. Los chicos corrieron a sus casas, las familias se internaron en sus hogares y el prestamista colombiano se arrastró unos metros hasta que se desplomó. Murió desangrado.
Alerta
Un vecino se apiadó de la víctima y llamó a la Policía. “Hay un hombre herido que está tirado en la calle”, dijo el denunciante mientras brindaba la dirección del hecho de sangre. La Policía llegó al lugar, pero Edison ya estaba muerto sobre un charco de sangre. En ese momento, el fiscal de la circunscripción Río Hondo y Jiménez, Dr. Carlos Vega, ordenó que se recabe información entre los habitantes de la zona.
Mientras los policías de la División Criminalística y División Delitos Complejos y Homicidios se hacían cargo del procedimiento, los vecinos juraban que nadie había visto nada. Pero un dato que no fue menor para los investigadores, fue el móvil del crimen.
Un testigo indicó que los sujetos habían peleado por una deuda de dinero. La cifra ascendía a la suma de 50 mil pesos. La plata habría sido prestada a Edison por su empleador, pero este no habría rendido en tiempo y forma, lo que despertó el enojo de su verdugo. No dudó en demostrarle de lo que era capaz de hacer por cobrarse lo que le pertenecía, por lo que Edison terminó pagando con su vida. Eran los 50 mil pesos que le habían prestado a Edison para iniciar su emprendimiento apenas arribó a Santiago del Estero. Combinaba con sus “amigos” para que pudieran ir a trabajar en Las Termas una semana cada uno, pero la deuda no era saldada. Terminó en un ataque despiadado y frío que tuvo muchos testigos, que ninguno vio ni escuchó nada.
El fiscal Carlos Vega ordenó diversas pericias a celulares y pendrives
El fiscal Carlos Vega ordenó secuestros de varios elementos importantes para la investigación penal del homicidio del prestamista colombiano, Edison Adrián Uribe Toloza.
“Los peritos realizarán un análisis de los celulares de alta gama secuestrados entre las pertenencias de la víctima; como también pendrives y elementos de almacenamiento de información que tenía la víctima y los hallados en los domicilios de los detenidos”, indicó a Nuevo Diario el Dr. Vega.
Los investigadores tratan de secuestrar el arma blanca empleada durante el ataque. “Se encontró una vaina del cuchillo, pero aún no se encontró el arma homicida. Los supuestos agresores viajaron más de 50 kilómetros, por lo que se habrían desprendido del arma en el camino; continúan las averiguaciones de rigor sobre este tema”, puntualizó Vega, quien indagará, en el transcurso de la semana que viene, a los detenidos que son oriundos de Colombia y mantenían una relación laboral con la víctima fatal.