Estaba seguro de lo que estaba haciendo. Frío, calculador y con la mirada llena de odio, Carlos Eduardo Arenas Guerrero habría confesado que fue el autor del ataque mortal que sufrió el prestamista colombiano, Edison Adrián Uribe Toloza, en el barrio Herrera El Alto, en Las Termas.
Arenas Guerrero había hecho un seguimiento de su víctima. Encontró a Uribe Toloza en la vereda de la casa de un vecino de apellido Ovejero. “Lo encontré en la vereda de una casa, discutimos por una deuda y peleamos. Lo maté”, fue la revelación del presunto homicida.
Arenas Guerrero (27) reside en una vivienda del barrio Huaico Hondo de la Capital. Alquila el sitio junto a otros sujetos de su misma nacionalidad, entre los cuales estaría “el jefe”. Se trata de Elvis Darío Gutiérrez, conocido como “David”, de 22 años. Sería la persona que tiene el dinero y encabeza la organización de los prestamistas colombianos. El presunto asesino fue apresado en un control vehicular en Chañar Pozo. Se le secuestró la motocicleta en la que se movilizaba. Fue apresado e imputado del delito de homicidio.
Posteriormente, se realizó un allanamiento en una casa de Av. Colón, donde se detuvo a Gutiérrez, quien reconoció que era la persona que tenía dinero y para quien trabajaban la víctima y su agresor. Además, reconoció una deuda de Uribe Toloza.
El colombiano tenía 12 puñaladas
Mientras el fiscal Carlos Vega tiene la difícil tarea de reproducir las últimas horas de vida de Edison Adrián Uribe Toloza, el médico forense, Dr. Horacio Alfano, le practicó la autopsia al cuerpo del desafortunado prestamista.
Según se conoció, el cuerpo fue examinado por el médico de Sanidad Policial, Dr. Timara Yovera, quien indicó que la víctima presentaba golpes en el rostro, abdomen y brazos. De acuerdo con lo manifestado por un testigo, Edison se habría trenzado en una pelea con los agresores.
Además, se estableció que presentaba 12 heridas punzocortantes distribuidas en el pecho, el tórax y el cuello. El forense determinará cuál fue la lesión de arma blanca mortal.
Pagarés en blanco y fotocopias de DNI
En la requisa del inmueble de los aprehendidos, los efectivos secuestraron celulares de alta gama, computadoras y aparatos de almacenamiento de información. Todos los elementos serán peritados en las próximas horas por los investigadores.
Además, se encontró la suma de aproximadamente 100 mil pesos y una gran cantidad de pagarés en blanco, a los que estaban adosados fotocopias de DNI de los supuestos clientes que habían obtenido préstamos.
El fiscal Carlos Vega tratará de determinar de dónde provenía el dinero con el que los colombianos realizaban los préstamos a sus clientes y quiénes son las personas que solventan la actividad ilícita, revelaron fuentes ligadas con la causa.