Al menos tres templos de la arquidiócesis de Rosario fueron atacados, donde dos de ellos aparecieron con pintadas ofensivas y en otro fue profanado el sagrario y tiraron las hostias consagradas al suelo. Los ataques se produjeron durante el fin de semana, días después de que el Consejo Municipal de Rosario aprobó una norma para que se retiren figuras religiosas de edificios e instituciones públicas.
El sagrario de la parroquia San José Obrero fue profanado por desconocidos que violentaron su puerta, robaron el copón y tiraron las hostias consagradas por el suelo. En tanto, la parroquia Nuestra Señora de la Merced apareció con pintadas ofensivas tanto en su puerta principal como en paredes laterales. “Rebaño no mantenga pedófilos ni este engaño”, escribieron los atacantes con pintura en aerosol negra. El presbítero Walter Kuhry escribió una reflexión en Facebook: “Un grito así, en la pared, siempre es un grito que se escribe con dolores”. “Pero esa pared no golpea porque es la casa de todos. De los heridos y de los enojados, de los violentos y de los violentados”, destacó.