Una familia de Añatuya reclamó el pronto esclarecimiento de un supuesto abuso sexual de un niño de cuatro años, que habría ocurrido en febrero, en la que está acusado un empleado judicial.
La causa se inició el pasado 18 de octubre. La familia reclamó, que a pesar de haberse presentado un informe de una psicóloga, el cual resultaría contundente y que consta en el legajo, la causa fue caratulada como abuso sexual simple, a la espera de una cámara Gesell, la que fue “postergada varias veces sin explicación alguna”. El acusado es un familiar que se desempeña como empleado del Centro Judicial de Añatuya, aunque es oriundo de la Capital. La familia sostuvo que “claramente es un caso de abuso sexual doblemente agravado por resultar ultrajante y por la relación de guarda, en concurso real con el delito de coacción, en contra de un menor de 4 años”. Dijo que “confía en la Justicia”.