El calvario que vivió durante los últimos cinco años una joven que padece retraso madurativo severo, en manos de tres familiares salió a la luz luego de que le revelara a su madre que habría sido víctima de constantes abusos sexuales.
La víctima tiene 18 años y vive en una humilde vivienda del barrio Matadero de la localidad de Icaño, junto a su madre de 38 años y su hermano mayor. Los aberrantes abusos se habrían producido cuando la jovencita quedaba al cuidado de su hermano, ya que padece problemas motrices y dificultades para hablar.
Los primeros ataques sexuales que la damnificada sufrió fueron concretados en un camino vecinal por su tío paterno, su primo y su hermano mayor. Eran las tres personas que debían cuidarla y evitar que alguien quisiera hacerle daño. Fueron ellos quienes la atacaron sexualmente y, posteriormente, la amenazaban de muerte para que no revelara a nadie lo ocurrido.
De manera sistemática, las vejaciones se produjeron en reiteradas oportunidades, hasta que ayer la jovencita le reveló a su madre —a través de lengua de señas— que era abusada sexualmente.