El Ministerio Fiscal requirió dictar la prisión preventiva para los cuatro policías que se desempeñaban en la Comisaría 10ª, y que están implicados en la muerte del detenido Ricardo Darío Pérez, a los que consideró incursos en el delito de homicidio doblemente agravado por la calidad de funcionario policial que detentan y por el concurso premeditado de dos o más personas.
Le agrava con torturas
Por su parte, la parte querellante también pidió que se dicte la prisión preventiva para todos los inculpados y que dicha calificativa legal se agrave, sumándole la figura de torturas.
A su turno, el abogado Eugenio Chavarría —defensor de José Luis Gómez— no se opuso al dictado de la prisión preventiva, aunque pidió rechazar el agravamiento de la calificativa.
Las Dras. Carla Millán y Roxana Mera —abogadas del oficial Maximiliano Tevez— solicitaron que se dicte la falta de mérito para este, o bien que se le conceda la excarcelación extraordinaria.
Investigar a un celdero
Las letradas pusieron especial énfasis en requerir que se investigue el accionar del celdero Walter Lobo, ya que podría encuadrar en un ilícito y hasta ahora no es motivo de investigación.
La defensa de Jorge Jaime pidió que se le dicte la falta de mérito, y en forma subsidiaria solicitaron que se le impute el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Finalmente, el Dr. Eduardo Javier Leiva —defensor de Fernando Medina— pidió que se conceda a este la excarcelación extraordinaria.
Si bien la fiscal admitió que el defensor de Medina presentó un cúmulo de documentación para demostrar la inexistencia de peligros procesales, pidió que se rechacen sus pretensiones, y también los pedidos de las demás defensas técnicas.