El escenario fue una cancha de fútbol del barrio Los Telefónicos. Dos chicas de no más de 15 años se trenzaron en una lucha a golpes de puño y a tirarse de los cabellos. Amas terminaron en el suelo polvoriento y salitroso, en medio de una jauría de perros. Una mujer y un joven evitaron la intervención de testigos. “Dejá que se hagan c…”, afirmó la mujer robusta, al parecer, familiar de una de ellas. Sin embargo, un joven se interpuso entre una de las adolescentes y la que estaba “perdiendo”, quien sería su pariente. Pero no terminó ahí. El sujeto extrajo un cuchillo y lanzó un puntazo hacia uno de los familiares de la oponente. El otro individuo también extrajo un cuchillo dispuesto a un duelo criollo. Finalmente, apareció un mayor para poner paños fríos y cordura con un “dejá de joder chango”.