Un hombre de 40 años se trasladó ayer hasta Constitución y Matienzo del barrio Alberdi, donde hay varias trabajadoras sexuales que ofrecen sus servicios. Eran las dos de la madrugada de ayer. El cliente se encontraba con algunas copas de más. Llegó a un acuerdo económico con una de ellas y tuvieron sexo en el lugar.
Concluido el servicio, el cliente le dijo que iría a comprar un par de cervezas para compartir. Regresó enfurecido y acusó a la trabajadora sexual de haberle robado mil pesos en efectivo durante el encuentro íntimo. La tomó de los brazos y le exigió que le devolviera el dinero. La acusada —de 46 años y domiciliada en el barrio Textil de La Banda— negó el hecho y se produjo una pelea. El hombre la atacó a golpes de puño en el rostro y distintas partes del cuerpo. La trabajadora sexual denunció que, en medio de la golpiza, un remisero se detuvo y salió en su defensa. Enfrentó al cliente, lo noqueó a golpes y se marchó. El hombre de 40 años tuvo que ser trasladado al hospital Regional para que recibiera curaciones y recuperara la lucidez.
La trabajadora sexual y una colega —quien dijo haber visto el incidente desde la otra cuadra— se presentaron en la sede de la Comisaría Comunitaria Nº 2, donde la lesionada realizó la denuncia por el ataque físico sufrido.
Asimismo, se espera la decisión del cliente sobre si realizará algún tipo de denuncia.