“No me toques ahí mami, me duele. Mi primo me hizo cosas malas y me hizo doler”, fue la revelación de un niño de 5 años a su madre. La mujer quedó atónita y comenzó a indagarlo sobre los pormenores. El agresor es un adolescente de 15 años.
Faltaban unos minutos para que el reloj marcara las once de la noche del jueves cuando una mujer de 36 años, residente en el barrio Villa del Carmen, se presentó en la Comisaría Primera del Menor y la Mujer en una crisis de nervios. Le dijo a los efectivos que quería hacer una denuncia por un abuso sexual. De acuerdo con lo manifestado por la víctima, minutos antes estaba en su casa bañando a su hijo de 5 años cuando comenzaron a charlar. El menor le habría manifestado a su madre que le dolía la zona anal y reveló los motivos.
“Me hizo cosas malas y me hizo doler”, dijo la criatura. El agresor es su primo, un adolescente de 15 años residente en el barrio John Kennedy. Según el relato del menor, el agresor habría quedado a su cuidado y, en ese momento, aprovechó para llevarlo a su habitación. Lo puso boca abajo en la cama y le bajó sus prendas de vestir. Luego, lo abusó sexualmente. Para evitar que el niño le contara a alguien lo que había pasado, el atacante le dijo que le iba a regalar unos chocolates y caramelos. Lo vistió y salieron a jugar nuevamente al patio, como si nada hubiera pasado.
El menor fue trasladado al Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi), donde el médico de guardia constató las lesiones compatibles con un abuso sexual. De inmediato, la madre de la víctima radicó la denuncia penal.
El caso es instruido por la Unidad Fiscal de Abusos Sexuales de la Capital, a cargo de la Dra. Belkis Alderete, quien ordenó una serie de medidas judiciales a seguir.
La fiscal Belkis Alderete, a cargo del terrible caso
La fiscal Belkis Alderete inició la instrucción del aberrante caso de abuso sexual denunciado en la Comisaría Primera del Menor y la Mujer por la vecina del barrio Villa del Carmen, por lo que ordenó que la víctima sea examinada por el médico forense. El galeno pudo establecer que el menor presentaba lesiones combatibles con un abuso sexual. De inmediato, se ordenó que sea entrevistado por el gabinete de psicólogos, quienes posteriormente le realizarán una Cámara Gesell. Por otro lado, los uniformados realizaron un informe socio-ambiental con relevamiento vecinal en el barrio.