Luis Miguel López, de 34 años, residía junto a su familia en la localidad de Pozo del Toba, departamento Juan Felipe Ibarra. Era un apasionado del fútbol, por lo que junto a sus amigos solía participar de diversos eventos deportivos en la localidad.
Eran aproximadamente las nueve de la noche del sábado, cuando Luis estaba disputando un encuentro en un campeonato de fútbol. Estaba jugando los últimos minutos del primer tiempo, cuando comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho. Salió del campo de juego y se descompensó.
De inmediato, su hermano, identificado como Héctor Leguizamón, sin dudar un segundo, lo trasladó al hospital zonal de Quimilí. La víctima ingresó sin vida. Habría fallecido a causa de muerte súbita.
El cuerpo de Luis fue examinado por el médico de guardia, quien determinó que ingresó sin signos vitales. Se dio intervención al fiscal de turno, Dr. Mariano Gómez, quien ordenó que sea trasladado a la morgue judicial, donde se le practicará la autopsia correspondiente. La Policía se hizo cargo del procedimiento.