Con el consumo de bebidas alcohólicas afloraron los celos en un cabo de policía de 39 años. El uniformado, quien presta servicios en el área de investigaciones de una dependencia del sur de la ciudad Capital, comenzó a cuestionarle una presunta infidelidad a su pareja, de 27 años, con quien vive en el barrio Almirante Brown. Los insultos se fueron incrementando con el paso de los minutos, hasta que el policía intentó pasar de la agresión verbal a la física.
El hombre atacó a su pareja, pero no llegó a provocarle lesiones por la intervención de los familiares de la mujer. El cabo sufrió una andanada de golpes de los parientes de su pareja, quienes acudieron rápidamente a los pedidos de auxilio. Al verse atacado por varios sujetos, al parecer, el uniformado trató de utilizar su arma reglamentaria, aunque le quitaron inmediatamente y fue entregada a la Policía posteriormente por su cuñada. El violento hecho generó la intervención de los colegas del dueño de casa. El sospechoso, con el rostro ensangrentado y con hematomas visibles, fue trasladado a la sede de la Comisaría 7ª. Posteriormente, la pareja del uniformado se presentó en la Comisaría Quinta del Menor y la Mujer, donde sostuvo que no iba a realizar ninguna denuncia. La fiscal ordenó que, al no haber denuncia, el uniformado quedara en la dependencia hasta que recuperara la lucidez y luego continuara en libertad.