La tarea incansable del personal del Grupo Especial de Rescate (GER) finalmente dio sus frutos. Tras cuatro días de búsqueda, el cuerpo del pescador ahogado fue encontrado a 12 kilómetros del lugar donde desapareció de la superficie de las aguas del río Dulce el martes pasado.
El hallazgo del cadáver de Rubén Coronel, quien tenía 20 años y se domiciliaba en la calle Río Pasaje 927 del barrio Juramento de la ciudad Capital, se produjo minutos después de las diez de la mañana. El cuerpo se encontraba enganchado en las ramas de un árbol, en la margen derecha del curso natural de agua, a la altura de Capilla, departamento Capital. El cadáver fue trasladado a la morgue, donde le realizaron la autopsia, por orden de la Fiscal Dra. Celia Inés Mussi. Posteriormente, los restos fueron entregados a sus familiares para su inhumación.
La tragedia sucedió el martes último, minutos después de las seis de la tarde. La joven víctima se había trasladado con su primo a pescar en el río. Se instalaron a la altura de la avenida Solís del barrio Los Telefónicos e ingresaron al cauce.
De acuerdo con el testimonio del familiar que lo acompañaba, ambos se encontraban pescando, separados por unos cinco metros, uno de otro. En esa circunstancia, el primo vio que a Rubén se le había caído la carnada en el agua. El joven intentó rescatarla, realizó un paso hacia adelante, cayó en un pozo y desapareció de la superficie. Salió a unos 20 metros, pero volvió a hundirse y no salió más. Su familiar intentó rescatarlo, pero no logró el objetivo.
A partir de ese momento se generó la búsqueda del GER ante el pedido de la Comisaría Comunitaria Nº 7. La angustia de sus familiares se fue incrementando, hasta que ayer finalmente encontraron el cuerpo.