Minutos antes de las ocho de ayer, un vecino de la localidad de Santa María, departamento Capital, se despertó y salió afuera. En esa circunstancia, advirtió que su perro andaba suelto y correteando por el patio. Esto le llamó la atención a Miguel Ángel Campos, especialmente porque a la mascota siempre la dejan amarrada a un árbol del fondo con una cadena. El dueño de casa se dirigió a la parte trasera de la propiedad y descubrió un dantesco escenario: su sobrino había utilizado la cadena del perro para ahorcarse del frondoso árbol. La víctima fatal fue identificada por la Policía como Ramón Gramajo, de 19 años.
Familiares revelaron a los investigadores que el joven era adicto a las drogas, aunque se encontraba en tratamiento. Tras la pericia, el cuerpo fue entregado a la familia.