José Alberto Rojas tiene 35 años y es conocido en el barrio Tarapaya —donde vive— como “Cañero”. Se gana la vida como sereno para un trabajador avícola. Fue atacado con una pala por dos sujetos que pretendieron robarle.
El hecho se produjo cuando el damnificado se encontraba en cercanías del expolígono de tiro trabajando. Dos sujetos se acercaron hasta uno de los rodados que cuidaba Rojas, y comenzaron a palanquear la puerta. El objetivo de los delincuentes era violentar el rodado y sustraer las pertenencias que el propietario del vehículo guardaba en el habitáculo. La intención de los ladrones fue advertida por Rojas. El sereno se acercó sigilosamente a los asaltantes con intención de enfrentarlos, pero fue sorprendido.
Los desconocidos comenzaron a propinarle golpes de puño en el rostro y la cabeza. Posteriormente, uno de los ladrones levantó una pala que estaban usando albañiles en la vereda de una casa y le propinaron un golpe en la cabeza.
Rojas sufrió un profundo corte en la cabeza. Comenzó a sangrar y se descompensó. Los desconocidos continuaron golpeándolo. Lejos de tener un poco de piedad con el trabajador inmovilizado y ensangrentado, lo agredieron físicamente y lo amenazaron de muerte.
Un vecino, que advirtió la situación, ayudó a la víctima. Alertó a los efectivos de la Comisaría Comunitaria 49 sobre el violento ataque. El lesionado fue trasladado de urgencia por el personal del Sease 107, al hospital Regional.