Un vecino del barrio La Católica, quien promocionaba la venta de drogas por su cuenta de Facebook, fue condenado ayer a cinco años de prisión efectiva, aunque cumplirá la pena con arresto domiciliario, luego de que admitiera el delito de comercialización de estupefacientes en un juicio abreviado que se realizó en los Tribunales santiagueños.
El fallo de la jueza de Control y Garantías, Dra. María Pía Danielsen, recayó sobre Mario Alfredo Chazarreta (38 años), quien se domicilia en la calle Absalón Ibarra del citado complejo habitacional.
El juicio se realizó, luego de que los representantes del Ministerio Público, doctores Pedro Ibáñez y Andrea Mendoza, llegaran a un acuerdo con el defensor del condenado, Dr. Sergio Crespín, lo que finalmente fue homologado por la magistrada.
La investigación se inició en septiembre del año pasado con una denuncia anónima. De acuerdo con la investigación judicial, personal de la Dirección de Drogas Peligrosas reunió importantes pruebas, entre ellas filmaciones y fotografías de la venta de estupefacientes e informes socio-ambientales en el vecindario.
Incluso, el sujeto utilizaba su cuenta personal de Facebook para promocionar la venta de drogas, especialmente los fines de semana, tras lo cual el “desfile” de clientes de todas las edades y estratos sociales era incesante por el domicilio de Chazarreta.
El allanamiento y detención del sujeto por orden de la jueza Sara Harón se produjo el 19 de septiembre de 2018.
Los uniformados secuestraron balanza de precisión, recortes de plástico con los que fraccionaba la droga, cinco celulares y $ 18 mil que no supo justificar con fundamentos convincentes.
La mujer es el sostén económico
Chazarreta cumplirá la condena bajo la modalidad de arresto domiciliario, luego de que morigeraran la pena por razones humanitarias. Es que el condenado padece de “neumonía crónica con derrame”, mientras que su hija de ocho años sufre de “problemas de aprendizaje y de crecimiento”. Tras la detención del sujeto, su pareja pasó a ser el único sostén económico de la familia y al salir a trabajar, la menor tiene que quedar al cuidado de un mayor en su domicilio.
El preso no deberá cometer otro hecho delictivo, no consumir bebidas alcohólicas, ni estupefacientes. Tampoco salir de su domicilio, mientras dure la pena.