Martín Alfredo Aguirre tenía 60 años. Era jubilado y vivía solo en una vivienda del barrio Almirante Brown. Su sobrino paterno lo encontró muerto y en estado de putrefacción en la cama.
Eran aproximadamente la una de la tarde de ayer, cuando Diego Roberto Aguirre, de 40 años, residente en el barrio 8 de Abril, recibió un llamado de un vecino de Martín. “Hola Diego, te llamo para decirte que desde la casa de tu tío sale un olor muy feo”, le habría dicho la vecina.
El joven, quien es sobrino paterno de Martín, de inmediato se dirigió hasta el inmueble ubicado en Solano de Paz, entre calles 1 y 2, del barrio Almirante Brown. Llamó a la puerta de la casa, pero no tuvo respuesta. Las puertas estaban cerradas con llave, pero no se escuchaban ruidos.
Se dirigió hasta la ventana de la habitación del tío. Estaba entreabierta, por donde pudo observar que Martín yacía sin vida en su cama. Había un fuerte olor nauseabundo, por lo que de inmediato alertó a la Policía sobre el hecho.
Los efectivos de la Comisaría Comunitaria 7 y de la Departamental 16 se dirigieron de inmediato al inmueble de la familia Aguirre. Ingresaron a la vivienda, donde se constató que el jubilado llevaba varios días sin vida, ya que presentaba rigidez cadavérica.
La fiscal Cecilia Larred ordenó la autopsia del cuerpo para conocer las causas de muerte.
La Policía realizó pericias en la casa
El personal de la Comisaría Comunitaria 7 y de la División Policía Científica realizaron las pericias de rigor en el inmueble del Bº Almirante Brown, donde se produjo el macabro hallazgo del cuerpo sin vida de Martín Aguirre, de 60 años. Se pudo determinar que en la vivienda no habría faltantes de bienes y que las aberturas no estaban violentadas. Además, se estableció que las pertenencias del occiso tampoco estaban desordenadas.