Los uniformados de la División Prevención y Protección Contra el Alcoholismo e inspectores de la Municipalidad de la Capital trabajaron intensamente durante la madrugada de ayer, ocasión en la que clausuraron tres bares por no contar con las habilitaciones y permisos para el expendio de bebidas alcohólicas y desalojaron dos fiestas clandestinas con más de 1.500 personas, entre ellas cuatro menores de 11, 13 y 16 años alcoholizados.
Los controles se iniciaron sobre avenida Colón. El primer local clausurado fue un predio al aire libre, que ofrecía espectáculos en vivo para sus comensales. El segundo una “parrillada” donde había gran cantidad de personas reunidas. Y en última instancia un carro bar, que disponía de la vía pública para ocuparla con mesas y comercializar comidas y bebidas alcohólicas. Los tres locales adujeron no contar con las licencias policiales habilitantes para el expendio de bebidas alcohólicas ni las habilitaciones bromatológicas.
Otro procedimiento se concretó a las 3 de la madrugada en una fiesta que se realizaba en un club ubicado sobre avenida Belgrano del barrio Huaico Hondo. El organizador adujo no contar con los permisos y habilitaciones correspondientes, por lo que desalojaron a 1.300 personas. La sorpresa sobrevino al descubrir a cuatro menores de 11 años, dos de 13 y uno de 16, totalmente alcoholizados. Inmediatamente, fueron resguardados y trasladados hasta la División Reconocimiento Médico, en donde fueron examinados y a posterior entregados de sus padres. Finalmente, en el barrio Juan Díaz de Solís, se desalojó a 200 personas de una fiesta que no estaba autorizada.