Tras las altas temperaturas en la jornada de este viernes, varios santiagueños decidieron refrescarse en las aguas del río Dulce.
Mientras pasaban las horas, uno de los niños que se encontraba en el balneario, ingresó al Dulce y en ese momento un efectivo observó que el pequeño comenzó a pedir auxilio.
De inmediato se montó un operativo para rescatarlo. Lo sacaron de las profundidades, y finalmente fue entregado a su mamá, que lo acompañaba.
El menor está fuera de peligro. El procedimiento lo realizó personal del GER.