Las altas temperaturas que se registran en la “Madre de Ciudades” generaron un incremento de las ventas en las heladerías. Por eso no llamó la atención cuando un hombre se presentó en un comercio de Roca y Salta y manifestó ser encargado del personal de un centro de salud de las inmediaciones, al que los propietarios quería agasajar con helados en un alto en la jornada laboral.
La facilidad de palabras y de convencimiento primó en el embaucador, quien logró convencer a la empleada de 27 años sobre la historia que había armado.
El “cliente” le manifestó que necesitaba helado para al menos 18 empleados que se encontraban trabajando en ese momento, por lo que la empleada le dijo que con tres cajas le alcanzaría.
En medio de la charla, el sujeto le dijo que la compra la iba a pagar un médico y autoridad del centro de salud.
En consecuencia, convenció a la empleada para que lo acompañara y le ayudara a llevar las cajas de helado, a fin de que cobrara los productos. Ambos ascendieron hasta el segundo piso, donde el embaucador tomó las bolsas con las cajas de helado y le pidió a la empleada que esperara hasta que le trajera el dinero, tras lo cual desapareció por uno de los pasillos. La trabajadora estuvo treinta minutos en el lugar y el “cliente” nunca regresó. Seguidamente, le informaron que nadie había solicitado la compra de helados.
La empleada regresó al local y también comprobó que el delincuente le había llevado $ 2.000 en efectivo a través de engaños.
La denuncia fue realizada en la Comisaría Primera para que se iniciara la investigación. En este sentido, se analizan las imágenes de las cámaras de seguridad del comercio para identificar al autor del “cuento del tío”.