La jueza de Control y Garantías, Sara María Harón, concedió ayer la prisión domiciliaria a una “dealer” del capitalino barrio Juan Felipe Ibarra, para que pueda ocuparse de atender a sus cinco hijos menores —de entre 8 y 1 año—, a la vez de aplicarle medidas de restricción.
La magistrada rechazó la pretensión de la Fiscalía en cuanto a que deniegue el beneficio que había solicitado la defensa de Rita Yohana Orellana, al considerar que persistían los peligros procesales de fuga o de entorpecimiento al accionar judicial, además de la posibilidad de que los niños estén nuevamente expuestos a vivir en medio de acciones de venta de estupefacientes.
La defensa refutó tales consideraciones y ofreció el domicilio de un hermano de la acusada, quien aceptará que esta conviva allí con sus hijos, “siempre y cuando se porte bien y deje de andar con esas porquerías”, según manifestó el hombre.
La magistrada consideró inexistentes los peligros procesales y cumpliendo con los tratados que velan por el bienestar de los niños, dictó la prisión preventiva para la acusada pero morigerada, ya que la cumplirá en un domicilio particular.