Las jóvenes aseguran que les reclamaron a Petros y a “Kiwi” diciéndoles que les habían puesto algo en los vasos, a lo que este último le respondió: “No te voy a drogar si vos no quieres”, según manifestó la denunciante.
Las chicas aseguran que estaban como débiles, se caían y al descomponerse fueron llevadas hacia el hospital Regional.
“La ropa me quema”
Una de las jóvenes llegó a manifestarle a los médicos: “la ropa me quema”, lo cual —según informaron forenses al fiscal Ibáñez— se trataba de “una hipertermia”, que podía ocasionarse con la ingesta de alguna sustancia, según indicó.
El descontrol que se producía en esas fiestas privadas fue advertido por el administrador y el personal de seguridad del barrio “El Tatú”. Estos indicaron que las jóvenes andaban como perdidas en el interior del barrio, y el administrador del consorcio llamó a reunión para tratar tal situación a fin de evitar situaciones problemáticas.