Del amor al odio existe una delgada línea. El enojo o una mínima discusión puede desatar una tragedia. Es la historia de un joven de 29 años, quien fue acuchillado por su concubina. Recibió las curaciones y luego se negó a denunciar a la agresora.
Cerca de la una de la mañana de ayer, un joven mantuvo una discusión con su concubina. La mujer de 36 años le había realizado una escena de celos. El incidente se produjo en una vivienda que está ubicada en la manzana 2, del mencionado complejo habitacional.
El sujeto había tratado de tranquilizar a la agresora, quien comenzó a propinarle golpes. Seguidamente, lo atacó a rasguños y le propinó trompadas. Lejos de tranquilizarse, la mujer fuera de sí tomó un cuchillo que había en la mesada. Sin dudarlo, clavó el arma blanca en el abdomen de la víctima.
Tras el ataque, la agresora se retiró de la vivienda con rumbo desconocido, mientras que el lesionado fue auxiliado por sus familiares y trasladado al hospital Regional. En el centro de salud se negó a brindar detalles del ataque que había sufrido. Fue examinado por los galenos y posteriormente intervenido quirúrgicamente de urgencia.
Se determinó que los profesionales de la salud le realizaron tres puntos de sutura en el abdomen, donde presentaba la herida de arma blanca. Se le practicaron diversos estudios médicos para establecer si le lesión no comprometía su vida.
El herido, al ser entrevistado por los efectivos de la Comisaría Comunitaria 7, evadió las preguntas sobre los pormenores del incidente. Fue la madre del joven, quien reveló que había sido atacado con el arma blanca por su pareja, tras mantener una discusión en su casa por una escena de celos.