El juez de Control y Garantías Darío Alarcón concedió prisión domiciliaria a Viviana Beatríz Herrera, la mujer que agredió a Mercedes Bravo, directora de la escuela José Francisco de Uriarte, de Loreto, y le causó lesiones curables en 25 días.
El fiscal Martín Silva solicitó legalizar la aprehensión y convertirla en detención por 15 días.
Por su parte, el abogado Jorge Miguel, defensor de la acusada, se opuso y pidió su excarcelación, y en forma subsidiaria pidió que se le conceda prisión domiciliaria por cuanto tiene que atender a una hija menor. El juez hizo lugar a esto último tras legalizar la aprehensión.