Un sujeto que se hizo pasar como jefe de distintas dependencias policiales y estafó a una persona, a la que pidió 1.500 pesos para hacerle entregar una moto que le habían secuestrado, fue condenado ayer por el juez de Control y Garantías, Fernando Paradelo, a la pena de tres años de prisión en suspenso, medidas restrictivas y reglas de conducta.
Se trata de Leandro David Rojas, a quien se imputó el delito de estafa en perjuicio de Mauro Molina, ilícito que admitió haber cometido y posibilitó que la defensora oficial Eva Valev —que lo asistió legalmente— acuerde con la fiscal Natalia Saavedra someter el caso a juicio abreviado, con la pena antes mencionadas. Tras analizar lo convenido y consultar al acusado si prestaba conformidad para el acuerdo, el magistrado lo homologó.