Un chapista domiciliado en el capitalino barrio Smata, que estaba acusado de haber violado a su hija, fue encontrado culpable de los hechos endilgados y condenado a la pena de 10 años de prisión.
En el transcurso de los alegatos de las partes, los Dres. Ramón Rubén Alfonzo y Marta Villalba, representantes del Ministerio Fiscal, solicitaron al Tribunal que condene al acusado a la pena de 14 años de prisión, al considerar que en el debate había quedado plenamente acreditada su autoría y responsabilidad penal en los abusos sexuales imputados.
Por su parte, el abogado penalista Juan José Saín -defensor del inculpado- requirió la absolución de éste por ausencia de tipo legal, y en forma subsidiaria pidió la absolución por el beneficio de la duda.
El hecho fue denunciado por hermanos de la víctima, luego de que una comunicación telefónica con el acusado quedara abierta, y una de las hijas escuchara cuando el sujeto le pedía tener sexo a la víctima.