Un sujeto que violó a su hija desde que esta tenía 11 años, además de hacerla trabajar como empleada doméstica y quitarle el dinero, y maltratarla verbal y físicamente, fue condenado ayer a cumplir la pena de 9 años de prisión. Se trata de un individuo domiciliado en el capitalino barrio Ejército Argentino, cuya identidad Nuevo Diario se reserva para preservar el de la víctima, el cual se dedicaba a hacer changas.
Según contó la damnificada al exponer en el juicio, la primera vez que la violó fue cuando su madre estaba internada porque había perdido un embarazo. Ella tenía 11 años. Y a partir de allí los ultrajes se sucedieron de manera constante, hasta que cansada de ese suplicio la chica lo denunció cuando cumplió los 18, tras lo cual se fue de la casa, residiendo en domicilios de familiares y también de una vecina que la cobijó.
Luego siguió trabajando y completó los estudios secundarios. Actualmente está estudiando enfermería.
Los alegatos de partes
Ayer, en el transcurso de los alegatos de partes, la fiscal Celia Inés Mussi requirió que se condene al sujeto a la pena de 10 años de prisión, al considerar absolutamente probada su culpabilidad con los elementos de prueba aportados en la instrucción y también en el debate.
Por su parte, el defensor oficial Ángel Luna Roldán —que asistió en juicio al inculpado— solicitó que este sea absuelto, por entender que existían circunstancias de duda a su favor.
Finalmente, tras deliberar, el tribunal consideró culpable al changarín y le aplicó la pena antes mencionada.