“Su estado de salud es grave. Las esperanzas de vida son muy pocas, pero tenemos fe de que va a salir adelante”, es la frase que pronuncian los familiares del niño de 6 años que sufrió quemaduras al incendiarse su casa en el barrio Los Lagos, el martes a la madrugada.
El menor estaba durmiendo junto a su hermana Nahir Alejandra Lazarte, de 4 años, en la casa ubicada en calle Catamarca.
Su madre, Maira Lazarte, había encendido una espiral y un ventilador y se dirigió a un cajero. Al volver, encontró la peor escena. Los niños sufrieron graves quemaduras. Los vecinos y sus familiares trataban de sofocar las llamas.
Nahir falleció en el acto. Mientras que su hermano fue trasladado de urgencia al Cepsi.
Según el último parte médico dado a conocer a los familiares por los galenos que asisten a la víctima, el menor pelea por su vida. En “su batalla” por vivir, el paciente recibe asistencia mecánica a través de respiradores, ya que presenta las vías respiratorias lesionadas.
Se conoció que el estudiante de segundo grado del Nivel Primario, presenta quemaduras en el 70 por ciento del cuerpo y que la zona más afectada es el tórax, el rostro y la cabeza. Su pronóstico es reservado crítico, y no presenta evoluciones importantes.
Tras el examen médico, los familiares y compañeros del colegio del niño iniciaron una cadena de oración para “pedir por su pronta recuperación”, esperanzados en que el menor evolucione favorablemente.