Eran las 15.30 de ayer. Dos vecinos del barrio El Triángulo de la ciudad de Quimilí, departamento Mariano Moreno, advirtieron la presencia de una menor que estaba sentada entre los pastizales de un descampado. La niña tenía colocado el guardapolvo blanco y portaba una mochila.
Los vecinos —un hombre y una mujer— se acercaron a la menor, ante la sospecha de que podría haber sufrido un problema de salud o un hecho delictivo. Le preguntaron a la estudiante qué le sucedía y por qué estaba en ese lugar, pero no respondió. Solo atinó a llorar.
El hecho generó que varios vecinos se reunieran en la zona, hasta que uno de ellos logró establecer que se trataba de una menor de 12 años, quien reside a pocas cuadras, en el mismo complejo habitacional. Seguidamente, alertaron a la Policía.
Personal de la Comisaría 29ª se trasladó hasta el lugar y logró ubicar su casa sobre la Ruta 6, donde habló con su padre, quien enviudó hace tiempo. El hombre indicó que desconocía por qué su hija se encontraba en ese lugar.
En tanto, la estudiante manifestó que no quería regresar a su hogar con su padre y que quería estar con su vecina.
Las averiguaciones policiales develaron que su padre quedó a cargo de sus cuatro hijos menores, luego de que su esposa falleciera. La niña había manifestado que era sometida a malos tratos por parte de su progenitor.
El hecho fue informado a la fiscal Andrea Juárez, quien ordenó que la menor quedara al cuidado de su vecina y que el próximo lunes sea trasladada al Ministerio Público de la ciudad Capital para que sea entrevistada por profesionales, a fin de establecer qué sucede en el su hogar. Asimismo, personal policial de la Oficina del Menor y la Mujer realizará un informe socioambiental en la vivienda del viudo para establecer cómo es la convivencia con sus hijos.