Un cabo de Policía salió de su trabajo en una sede policial dependiente de la Dirección General de Investigaciones y emprendió el viaje hacia su domicilio en su camioneta Volkswagen Amarok. Eran las 13.30 del miércoles. Antes de llegar a su casa decidió detenerse en un comercio de avenida Madre de Ciudades, entre las calles 13 y 14, del barrio Borges, en la zona norte de la ciudad Capital. Descendió, activó todas las medidas de seguridad e ingresó al negocio. Estuvo cinco minutos para realizar una compra, revelaron fuentes ligadas con la investigación.
Al regresar al vehículo, el tablero del rodado le indicaba que una de las puertas traseras estaba abierta. De esta manera, comprobó que un buzo que había dejado en el asiento estaba en el piso de la camioneta. Este fue un signo de que habían ingresado al rodado a robar. Seguidamente advirtió que le habían sustraído una mochila que contenía un sobre con 20 mil pesos en efectivo y la pistola 9 milímetros, que estaba envuelta con prendas de vestir.
El cabo de 41 años, de apellido Rocha Ruiz, manifestó a los investigadores que sospecha que los autores del hecho ilícito podrían haber utilizado algún aparato que les permitió abrir la puerta trasera sin que se activara la alarma.
El uniformado no alertó en ese momento a sus colegas por el hecho ilícito. El damnificado —según indicó— creyó que podría resolver el robo y recuperar el arma reglamentaria y el dinero; sin embargo, no encontró respuestas positivas, revelaron fuentes del área de investigaciones.
El caso fue informado al fiscal de turno, Dr. Martín Silva, quien ordenó que la Dirección General de Investigaciones se hiciera cargo de las averiguaciones para esclarecer el robo. Los policías tratan de ubicar cámaras de seguridad de la zona.