Una vecina del capitalino barrio Libertad acudió a la Justicia para solicitar que se dicte una perimetral, que impida a su exconcubino acercárcele a ella y a su grupo familiar, porque a pesar de haberse separado hace siete meses de él, sigue acosándola y amenazándola para que no forme nueva pareja, caso contrario la golpeará.
La mujer —de 36 años— tampoco quiere que su expareja se acerque a los hijos, “ya que es una persona adicta al alcohol y a las drogas. La vez pasada cuando nuestro de hijo de 13 años estuvo de visita en la casa de la abuela paterna, él le dio a probar un ‘porro’. Es una mala influencia y no quiero que se acerque a los chicos”.