La jueza de Control y Garantías, Ana Cecilia Vittar, dictó ayer —a requerimiento de la fiscal Érika Leguizamón— la prisión preventiva para el policía José Miguel Abraham, quien es considerado autor del crimen de la adolescente Silvia Verónica Maldonado, contra la cual disparó su arma en el incidente ocurrido el domingo 16 de junio del corriente.
La representante del Ministerio Fiscal informó que al único efectivo que le dio positivo la prueba de parafina fue a Abraham, al que acusó del delito de homicidio calificado por su condición de funcionario policial.
La Dra. Leguizamón ya había modificado las imputaciones para los demás policías implicados, es decir, Pedro Agustín Barraza, José Ramón Revainera, Juan Carlos Chávez, Fabián Cristian Kooper, Cristian Hernán Bravo y Analía Raquel Gigena, a los cuales decidió imputar los delitos de abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Inexistencia de riesgos
La coordinadora de la Unidad Fiscal de Violencia Institucional no requirió que los antes nombrados continúen detenidos, al considerar inexistentes los riesgos procesales que podían impedir que sean excarcelados.
Cabe recordar que al oficial subinspector Ramón Ángel Mansilla ya se le había imputado el delito de violación de los deberes de funcionario público, por lo que también él fue liberado ayer.
La defensa de Abraham
La defensa de Abraham —ejercida por los Dres. Horacio Patto y Dalmiro Cruz— solicitó cambiar la calificativa de homicidio agravado por la de homicidio culposo, y en forma subsidiaria pidió homicidio preterintencional (que no tuvo intenciones de matar), o en su defecto homicidio con exceso en la legítima defensa, nada de lo cual prosperó.
El querellante pidió agravar la acusación
El querellante Remigio Carol —que representó a la familia de Silvia Maldonado— pidió que se agrave la imputación a todos los efectivos, y que al homicidio agravado por la condición de funcionario policial se le agregue el agravante del femicidio, al entender que en el hecho que derivó en la muerte de la adolescente existió violencia de género.
Además, el letrado se oponía a que los policías sean excarcelados, pero la magistrada no hizo lugar a tales planteos. Respecto de agravar la calificativa, la Dra. Vittar sostuvo que eso era potestad solo del Ministerio Público Fiscal y que la querella estaba inhabilitada para tal requerimiento.
Tampoco se hizo lugar al pedido de sobreseimiento impulsado por la defensa del oficial subinspector Ramón Ángel Mansilla.